Jueves 18 de Diciembre de 2025

¿Qué tienen que ver la sociología o las ciencias sociales con las ciencias del espíritu o la indagación en el espíritu humano? Esta es una pregunta que comúnmente se plantea. De la misma manera, muchos preguntan: ¿Qué tienen que ver el estudiante espiritual o el sadhaka con la sociedad y sus problemas? Debe decirse que ambas actitudes son erróneas. Ninguna sociedad puede alcanzar su plenitud, ni puede fructificar ningún ideal social, sin el florecimiento del espíritu del hombre. La humanidad no puede tomar conciencia de la Divinidad, cuya expresión es, sin prestar una continua y cuidadosa atención al cultivo del espíritu. ¿De qué otro modo podría expresarse la Divinidad, aparte de hacerlo en los individuos y a través de ellos? Podemos percibir solo el jagat, el mundo, este escenario variable e inconstante. No podemos ver, oír, oler, saborear ni palpar al Director de la obra teatral, Dios. Podemos percibir al individuo, pero no a la entidad llamada sociedad. La sociedad no es un complejo separado y diferente, formado de componenentes elemantales. La sociedad es la divina proliferación producida por la Suprema Voluntad. La sociedad no puede justificarse planeando dividir el botín obtenido de la naturaleza, ya sea en partes iguales o desiguales. La consumación que debe inspirar a la sociedad tiene que ser el establecimiento y la elaboración, en cada acto y resolución social, del conocimiento del único y universal Atma, y la dicha que ese conocimiento confiere. – Bhagavan Sri Sathya Sai Baba (Divino Discurso, 1 de marzo de 1974)
